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23 febrero 2016“Este plato me recuerda a cuando era pequeña…”, “Esto me hace pensar en cuando vivía en la casa vieja…”. ¿Cuántas veces has dicho una frase parecida después de comer un determinado plato o de oler un aroma concreto procedente de la cocina? Aquí, este fenómeno se llama comfort food, una expresión inglesa que se refiere a los efectos reconfortantes de la comida.
La comida reconfortante indica precisamente aquellos alimentos que consiguen desencadenar emociones fuertes en quienes los consumen, despertando una gran sensación de placer y satisfacción. En la mayoría de los casos, se trata de alimentos que recuerdan periodos y episodios ligados a la infancia o la adolescencia y, precisamente por eso, suelen ser alimentos sanos, genuinos, caseros y tradicionales, como las galletas de la abuela, la tarta de mamá, el pan caliente que compraba el abuelo, el pan frito de la tía, etcétera. Por supuesto, no existe una lista de alimentos reconfortantes, cada uno tiene los suyos y ningún alimento queda excluido.
Comer comida “reconfortante” significa alimentarse de emociones, recuerdos, sentimientos que pueden llenar por unos momentos vacíos interiores, sentimientos de soledad y nostalgia.
Comer no es una simple acción cotidiana que sólo sirve a nuestro organismo para sobrevivir, sino una forma de mimar nuestra alma. De hecho, la comida puede convertirse en algunos casos en un recuerdo, ofrecernos un viaje al pasado, hacernos revivir momentos lejanos, situaciones con personas que ya no están. Es la búsqueda de un momento perdido, en el que queremos refugiarnos para sentirnos mejor.
A menudo buscamos comida reconfortante porque estamos estresados o vivimos lejos de casa o nos sentimos solos y perdidos.
La comida reconfortante puede considerarse el estadio más alto que puede alcanzar la alimentación, es la combinación perfecta de comida y emociones. Utilizando los términos de Ilaria Mazzarotta, que ha escrito un libro sobre el tema, la comida reconfortante es “ese cómodo sofá que no puedes tirar, en el que puedes pasar el tiempo solo, acurrucado con los que quieres, sentado y charlando con los amigos para compartir un momento agradable”.









